En el último tren de la tarde
como un jugador infeliz
huyó el sol emigrante.
Caras de despedida
en todas las ventanas.
Los suicidios frustrados
desandan los viaductos.
El río está lleno de espadas.
Reverberos apresurados.
pasan silbando por las calles.
Y el gran brasero de los pobres.
se vuelca en el paisaje.

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Mónica Mayta Guzmán escribió,
mayo 28, 2007 @ 10:15 pm
Dicen que la palabra crepúsculo es la más hermosa del castellano y estoy de acuerdo con eso, porque más allá del romanticismo que pueda evocar está la dificultad del lenguaje para representarlo, y es que la subjetividad de cada autor es particularmente única y es precisamente eso lo que convierte a una forma de expresión en arte como en el caso de este poema.
Iraide escribió,
mayo 30, 2007 @ 12:44 pm
Creo que tienes razón, en el poder de expresar una idea escurridiza reside el mérito de algunos poemas. Besos.
tefa escribió,
marzo 3, 2010 @ 3:06 am
eessttaaa suupeer iipeer meegaaa leeendO peerO neeceeziiittOh muuzhOs maas
cOntteessteeen lO maas raapiidO qee puueedeenn lOs neceesiitO paaraa mii
taareeaa dee espaaa ii ees bnn Ojeetee laa prOfaa ii sii nO lOs iieevO mee baa aa exxpullsaaar aandaaa
GFG escribió,
octubre 7, 2011 @ 1:18 am
ABURRIDOOOOOO
laura escribió,
enero 19, 2012 @ 6:08 pm
esta muy bien estooooooosi me sirve